Escribía para tus ojos. Tus ojos mortales están ya cerrados a este mundo. Mi mirada se dirige al Cielo. Seguiré tus pasos, tu ejemplo. Te seguiré a ti. Sé que existes y que eres en Dios. Cuando yo cumpla mi misión también caeré en brazos de la Muerte con confianza y paz. Te amo. Hasta siempre.
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