Te fuiste. Otros te han escrito In Memorian, otros te despidieron una mañana de Febrero, otros que tú conocías, y que no sabían quien eras, cómo yo y tú sabíamos. Te dijeron palabras emocionadas, afectuosas, y yo no.
No puedo escribir nada que explique qué era lo raro de nosotros. Nuestro. Lo nuestro.
Pero puedo decir que era, que es eso que llaman amor.