Hola. Hace tiempo que no pongo ninguna entrada. Suelo ir al blog del Padre Fortea y allí (de forma anónima, aunque firmando como moni o mónica o Mónica, depende de cómo me dé ) dejo algún comentario. Siempre en relación con Presencia.
Bueno, pues esta tarde he querido recuperar mi contraseña, que había olvidado después de tanto tiempo sin entrar aquí. Hecho esto, y recuperada la contraseña, paso a relatar algo. Digo algo porque es algo. Algo que me ha hecho pensar.
Hace unas dos horas o algo más, teclee en el ordenador un nombre, un nombre que es el real de Presencia. Lo hago a veces, así me entero de alguna actividad que tiene ( hace muchas cosas el bueno de Presencia ) y ya se sabe que es mi fijación ( algún defecto tenía que tener ) ( yo, jejej ) y por eso curioseo por Google imagénes, sobre todo. Y fui a dar a un lugar donde él a veces va a contar esas mentiras, a las que es tan aficionado, las cuenta como chistes, pero son mentiras. Y él lo sabe. O no.
En uno de esos sitios había una entrada con Presencia en acción, en su advocación real, de hace más de un año. Debajo, en comentarios, uno mío, con mi nick de Mónica ( en su blog El Pájaro de Fuego ) hablando acerca de lo que me parecía su intervención en aquella historia tan bonita que salía allí ( por supuesto mi comentario rezumaba ironía e hipocresía, se trataba de halagar al gran hombre ... ) quise entrar, ya que hacía tanto tiempo que no lo hacía, a través de mi nick, en mi blog, para escribir alguna entrada nueva ( no imaginé que sería esta y que sería por una razón que hace tres o cuatro horas no tenía in mente ) pero no pude y tuve que ir a hotmail a recuperar la contraseña, como ya os he dicho. Lo hice y me dediqué a curiosear por mi blog entradas antiguas. Y aquí viene el 'algo'.
Llegué a una entrada que había hecho hace meses. Trataba de una persona que me había parecido especial. Era un chico muy joven que ví este verano por la tele, en la 2, un domingo a las diez de la mañana, ayudando en Misa, que se transmitía desde Alcalá de Henares. Esas Misas televisadas de la 2. Me fijé en él, porque me pareció especial, distinto, algo en él que irradiaba bondad, incluso santidad. Y fui al ordenador a buscar misas en Alcalá de Henares, porque en youtube hay muchas cosas y misas también. Y, efectivamente, lo encontré allí, el vídeo era el de su propia ordenación. Ahí es nada. estaba con otros tres diáconos como él. Y sus familias y el cardenal Reig Pla, y mucha gente más. Y se me ocurrió ponerlo en mi blog diciendo lo que pensaba de él, lo que yo veo en él.
Esta tarde, al volver a ver el vídeo en mi blog, pulsé la dirección de arriba del vídeo, a ver si había algo más en youtube de ese chico, de ese sacerdote ya, que me había impresionado tanto cuando lo ví ayudando en Misa. Cuando no fue mi sorpresa al fijarme que, en los vídeos laterales salía un apellido idéntico al de ese joven sacerdote que tanto me había impresionado: era el de su hermana. Si alguien está interesado en verlos a los dos, que busque por mis entradas antiguas y cuando llegue a ese vídeo, que vaya a Youtube y verá quien es él y quien era su hermana.
Me parece que esto puede ser una señal de que, quizá, este chico, este sacerdote lo esté pasando mal y yo tenga que pedirle al Padre Fortea que se interese por él. Solo era eso.
Mónica, me acerco a tu espacio porque no encuentro otra forma de contactarte. Con todo el respeto emití mi opinión con respecto a algo que vi que sucedió, daba mi opinión tornando a mi parecer una manera positiva el comentario de anónimo (con lo de los padres que no hacen sus labores, que en tanto tampoco iba al tema del Padre Fortea). Lamento que mi opinión haya ofendido en algo tu sensibilidad o hayas malinterpretado mis palabras. Espero que no hayas pensado mal de mi, porque estamos del mismo lado. (Si deseas luego de leer este mensaje borralo por completo de tu blog). Tratando de unir lo que ya tanto ha dicho el Padre Fortea de las labores de un párroco y su responsabilidad, además de las misas de calidad. Es fácil caer en provocaciones, pero tampoco podemos cerrarnos a una realidad que existe, pocos tendrán el verdadero valor de ir a decir incluso al mismo Padre que algo no está siendo adecuado, mucho menos al Obispo, cuando muchos se tornan inalcanzables.
ResponderEliminarUtilizo este medio para disculparme si en algo te ha ofendido mi comentario y para que sepas que soy muy sincera cuando hablo de oraciones y amistades. No tengo nada que ocultar, puedes conocer de mi todo lo que desees.
Te mando un saludo y espero esas asperezas que vez en mi se borren, conoceme y verás a que me refiero,
Hoy no tengo un buen día, Anxelina, ha fallecido mi amigo José Antonio. Supongo, bueno, estoy segura que hubiera preferido morirse a vivir postrado, o inútil. Pero se ha ido, y no lo volveré a ver aquí, en este mundo.
EliminarUna vez llamaron al timbre, al abrir estaba él con un ramillete de rosas, muy bonitas, que me traía de su huerta. Me las dió con apresuramiento, y me pareció que con bastante timidez vencida a base de determinación. Venía a casa a segar la hierba del prado que tengo, aparcaba su destartalado 'coche de trabajo' lleno de herramientas de labor, de sacos de tierra, y de bolsas conteniendo esquejes, semillas etc, era labrador, jardinero, sidrero ( hacía sidra con las manzanas que apañaba por aquí y allí,entre ellas las de mi prado ) y empezaba a trabajar pronto, así que cuando levantabas la persiana ya estaba él allí, esperando para saludarte. Siempre pensé que .... bueno, es un pensamiento mío, y no hace al caso. No era ya joven, pero tampoco mayor, no se había casado por miedo a las mujeres, decía, y guiñaba el ojo monetras sonreía. Ahora, mientras escribo le están enterrando. En el camposanto de su pueblo, Goviendes, desde el cual se ve la playa del río Espasa, donde nunca se bañó, pero sí donde jugó partidos de futbol alguna vez. Hoy es un día oscuro, de claridad metafísica, triste, fría. Iba a ir con mi esposo a su funeral, pero no quiero depedirme de él en un día triste. Iré a su tumba un día de cielo azul y le dejaré allí un cesto de manzanas, para que haga sidra en el cielo e invite a sus amigos.
De lo que me cuentas solo sé que adoro tu forma de escribir, lo que expresas, cómo lo haces y que eres mi amiga. Todo lo demás no tiene valor. No hay aspereza alguna entre tú y yo. De tí conozco ya bastante, por eso habitas en mi corazón. Y siempre, con tu permiso, ocuparás en él el primer lugar en mis afectos.
Como sé que te gusta la montaña, si alguna vez, en tus paseos, te paras a pensar en la omnipotencia, en la grandeza de Dios, me incluyes en ese pensamiento, como si estuviera a tu lado, dando gracias por vivir, por tener tanta belleza al alcance de la vista y por poder compartirlo contigo. Un abrazo. isabel. Y disculpa la frase pedante ( claridad metafísica ) la he puesto para que te rías. Me gusta tu sonrisa.