jueves, 12 de julio de 2012

Tiempo para nacer y tiempo para fallecer: Traspaso en el tiempo.

Sí, exactamente como cuando se apaga un horno. No hay energía, pero queda el rescoldo. Electromagnetismo, o eso parecía. Ella, quieta, inmovil ya. Pero desprendía calor. A través de su suave manta, de desvaido color malva, vibraba el aire. Suspendido en torno a su cuerpo, el último hálito de mi madre permanecía allí. Aún. Desprendiéndose del lugar donde habitó noventa y dos años. Literalmente: aquella energía de ondas vibrantes era visible y, manteniéndose suspendidas sobre su cuerpo, lo iban deshabitando poco a poco. Como lo lees, Luis Cifer, como lo lees.

Espero haber escrito bien los puntos y aparte y las tildes.

2 comentarios:

  1. Yo jamás critiqué tu ortografía. Siempre impecable.
    Me parece un hermosísimo poema que tu madre sabrá agradecerte.
    Además tiene una extraordinaria calidad literaria. A ti las letras jamás se te resisitieron.
    Pero donde Dios da, también quita, con absoluta crueldad.
    Con absoluta maldad.
    Un beso, Mónica, y que tu madre descanse en paz, y vele por ti. Que seguro ya lo está haciendo.
    Te mereces mucha paz y mucho amor porque tú has sufrido mucho. Demasiado.

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    1. Bueno, habré de interiorizar lo que dices acerca de Dios. No por Dios, sino por tí. Lo que llamas maldad .... el concepto de maldad aplicado a nuestro final como seres humanos aquí, en la Tierra. ¿ Qué utilidad práctica puede tener para nosotros la existencia, si nos la dan y luego nos la arrebatan ? Algo tiene que justificar la vida que vivimos. ¿ Que justificación hay para cuando esta se acaba en la infancia, o es una existencia precaria, deficitaria, justificación para el dolor, la enfermedad y la misma muerte ? Algo hay, LuisCifer, tiene que haberlo. La vida y la experiencia de los santos lo atestiguan. No te lo digo para convencerme, porque yo lo creo. Lo digo para tí. Tú no puedes decirme que mi madre vela por mí sino creyeras que hay un Dios que le permite hacerlo. Nuestras acciones nos relacionan con Él. Traspasar el velo de la muerte tiene que suponer abandonar todo lo de aquí. No podemos planificar eso. Nunca lo haríamos. Alguien nos tiene que dar el empujoncito jejejejej. Te quiero, amigo. isabel.

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