Juan Pellicer .... conozco a otro, a otro muy cercano: mi propio hermano menor: Juan Pellicer, lleva más de quince años viviendo en Zaragoza. Llegó a esa ciudad de forma totalmente aleatoria. No teníamos, ni tenemos ningún vínculo con esa ciudad.
Juan, que ahora tiene 57 años, está enfermo desde los veintipocos años, sufre una enfermedad mental que motivó su reclusión voluntaria en casa; no salía jamás a la calle, se negaba porque decía que todo el mundo sabía que estaba enfermo y lo miraban.... Vivía con mi madre en Palma de Mallorca, ella era sus ojos y sus oidos. Llegó un momento en que la situación se hizo totalmente inviable, Juan amenzaba con suicidarse si mi madre salía a la calle, de hecho lo intentó en varias ocasiones. La irrupción de otro problema familiar hizo ya imposible que siguieran viviendo juntos. Otros familiares, con niños muy pequeños, se trasladaron a vivir con ellos. Pasaban los meses y la situación económica hizo que tuvieran que irse todos a otra vivienda con menos espacio, en realidad era una estratagema de ese otro familiar para desembarazarse de Juan. Él era el elemento que 'sobraba' en aquel grupo familiar. Juan estaba muy pendiente del niño mayor y le contaba historias de Poe, fantasías de mitos griegos, que inquietaban a la joven familiar que era la madre de ese niño, porque suponía que eso era un mala influencia en la mente del pequeño. Como quiera que fuese, mi madre se vió abocada a buscar una solución a aquel nuevo problema. Un día, mientras miraba una revista semanal en el médico leyó un reportaje sobre una residencia en Zaragoza donde acogían a todo el que estuviera en situación de necesidad. Llamó y le dijeron que podía ir a conocerla. Juan que, como digo, nunca salía a la calle, aceptó de forma inmediata ir hasta Zaragoza con nuestra madre. Llegaron... y ella ya volvió sola a Palma.
Juan se adaptó fenomenalmente a su nueva vida. La residencia estaba al lado del Pilar, y él iba todos los días hasta la basílica.... algo impensable, porque, como he dicho, nunca consentía en salir a la calle en Palma. Hace unos dos meses la residencia ha sido clausurada por no cumplir normas legales con la Xunta de Aragón, pero Juan tiene otra vez, el manto de la Virgen sobre él, y su vida sigue sin problemas en otro lugar muy cerca también del Pilar. He de decir que mi hermano nació un día 12 de octubre ......
Y es que desde un día en que yo, que estaba de visita en Zaragoza para ver a mi hermano, ví, sobre la puerta de la sacristía de la basílica una pintura con escenas del milagro de Calanda ( que yo desconocía ) y debajo una leyenda donde explicaba los pomenores y nombre del mendigo que fue objeto del milagro, tuve, inmediatamente, constancia fehaciente de que si mi hermano se llamaba y se apellidaba igual que el mendigo del milagro era evidente que la mano de la Virgen estaba en todo el caso de mi hermano Juan. Ahora, lecotgres que aquí llegais, si es que hay alguno, dejadme vuestra opinión sobrfe lo que os cuento. Gracias.
Ahora entiendo su comentario.
ResponderEliminarCréame que lo siento mucho por usted.
Cuídese.
Un saludo.
Yo soy zaragozano. El Pilar tiene algo muy especial. A veces creo que la realidad es como tú la planteabas en el comentario aquel tras la muerte de Birdy: vivimos en la frontera. Una extraña frontera donde se mezcla la realidad, la fantasía y el sueño.
ResponderEliminarYo, que soy ateo por la gracia de Dios, tampoco entiendo nada.
Soy ateo y sigo yendo al Pilar con mucha frecuencia, y toco esa columna desgastada.
No entiendo nada, pero pasan cosas.